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martes, 21 de enero de 2014

LAS FUENTES DEL CURRÍCULO

      Tomando como referencia : LUCENA FERRERO, R. (2008). El profesor que programa: La programación como instrumento de trabajo. En SÁNCHEZ HUETE, J.C. (cood.). Compendio de Didáctica General. Madrid: CCS.

      El profesor que programa: La programación como instrumento de trabajo. (Lucena Ferrero, R.)

      A la hora de programar, es importante que consideremos las fuentes del currículo ya que nos aportan información acerca del qué, cómo y cuándo enseñar. Así, dichas fuentes son:
  • fuente psicológica: nos informa acerca de las características del alumno, cómo aprende,...
  • fuente epistemológica: nos orienta en torno a la estructura lógica de los contenidos que tenemos que impartir.
  • fuente pedagógica: nos ayuda a cómo enseñar mejor
  • fuente sociológica: aporta datos en torno a las demandas de la sociedad, sus necesidades,…
Por tanto, como docentes, tendremos en cuenta dichas fuentes con el fin de facilitarnos la tarea de programar.

miércoles, 15 de enero de 2014

CONCLUSIÓN Y REFLEXIÓN EN TORNO A LA PROGRAMACIÓN DOCENTE.

      Como se ha visto, una habilidad que todo profesor debe tener es la de programar.
   Programar es fundamental ya que nos permite planificar nuestra acción para poder desarrollar un proceso de e/a que permita a los niños lograr lo que se ha establecido a nivel prescriptivo.

      Es necesario planificar previamente nuestra intervención para actuar con mayor seguridad. Sabemos que toda acción conlleva una intención y por ello, es necesario planificar cuál será nuestra forma de proceder para alcanzar los fines a los que pretendemos llegar. Además, la labor de programar va más allá puesto que se constituye como un acto profundo de reflexión sobre la práctica.

    No obstante, hay más razones que justifican la necesidad de programar, entre ellas, las siguientes: la programación se constituye como un referente para el maestro a la hora de evaluar y a su vez, permite a padres y alumnos conocer aquello que los niños han de lograr y en lo que los padres tendrán que colaborar.

     De los niveles de concreción podemos concluir que dan un gran protagonismo al papel del profesor quién ha de adecuar lo establecido en el nivel anterior a su grupo de alumnos. Sin olvidar que, como se señaló en una entrada anterior, el profesor se encuentra en el último eslabón y por ello, depende de él cómo se llevará a cabo el proceso de e/a.

ELABORACIÓN DE UNIDADES DIDÁCTICAS

      Tomando como referencia : LUCENA FERRERO, R. (2008). El profesor que programa: La programación como instrumento de trabajo. En SÁNCHEZ HUETE, J.C. (cood.). Compendio de Didáctica General. Madrid: CCS.

      El profesor que programa: La programación como instrumento de trabajo. (Lucena Ferrero, R.)
      Se entiende por Unidad Didáctica (UD) aquella unidad de trabajo que permite llevar a cabo el proceso de enseñanza/aprendizaje.

      A continuación se presentan ordenados los elementos que conforman una UD:

      -Datos identificadores: En este apartado se incluirá el curso al que se dirige, el área de conocimiento, título, duración y el autor.

      -Justificación y contextualización: Parte de este contenido es normalmente incluido en la Programación; en este caso incluiremos: cómo son los alumnos, cómo es el centro, el contexto social, relación con otras UUDD, importancia y utilidad de la misma,…

      -Competencias básicas: son el conjunto de conocimientos, destrezas y actitudes que son necesarias para la realización y desarrollo personal. Son ocho competencias, excepto en algunas comunidades en las que también se incluye la Competencia emocional. En cada UD se trabajarán algunas de ellas indicando el aspecto exacto que se trabajará de las mismas.

      -Objetivos didácticos: se refieren a las capacidades que pretendemos desarrollar a través del proceso de e/a. Se formulan en infinitivo y deben ser evaluables.

NIVELES DE CONCRECIÓN DEL CURRÍCULO

      Tomando como referencia : LUCENA FERRERO, R. (2008). El profesor que programa: La programación como instrumento de trabajo. En SÁNCHEZ HUETE, J.C. (cood.). Compendio de Didáctica General. Madrid: CCS.

      El profesor que programa: La programación como instrumento de trabajo. (Lucena Ferrero, R.)

      El hecho de que nuestro Currículo sea abierto y flexible supone que a partir de un proceso de concreción el maestro pueda adecuar lo establecido a nivel prescriptivo a las características de su grupo clase.

      Este proceso de concreción se estructura en tres niveles:

      Primer nivel de concreción: En este nivel encontramos que el MEC que crea una Ley Orgánica que será desarrollada en base a unos Reales Decretos de Enseñanzas Mínimas, de aplicación obligatoria en todo el país. Y por otro lado, contamos con los Decretos de currículo. Dichos Decretos son creados por las Comunidades Autónomas adecuando los Reales Decretos a su realidad. Asimismo, cada CCAA publicará diversas Órdenes que concreten como se implantarán, organizarán,…dichos Decretos.

      Segundo nivel de concreción: Los centros educativos tomas sus respectivos Decretos y los adecuan a la realidad de su centro. Así crearán el Proyecto Educativo de Centro y las Programaciones Didácticas.

      Tercer nivel de concreción: Este nivel sería competencia del maestro quién adecuaría el nivel anterior a las características específicas de su grupo/clase dando lugar a las Programaciones de Aula.

      Como vemos, este proceso de concreción otorga al docente un gran papel en cuanto a que se constituye como el último eslabón de la cadena y como el más importante ya que de él dependerá que su grupo/clase alcance lo que se ha establecido a nivel prescriptivo.

      Este aspecto deja ver el nivel de profesionalidad que debemos poseer los docentes, aspecto que dignifica nuestra labor.

LA PROGRAMACIÓN

      Tomando como referencia : LUCENA FERRERO, R. (2008). El profesor que programa: La programación como instrumento de trabajo. En SÁNCHEZ HUETE, J.C. (cood.). Compendio de Didáctica General. Madrid: CCS.

      El profesor que programa: La programación como instrumento de trabajo. (Lucena Ferrero, R.)

      El maestro ha de contar con un amplio abanico de habilidades para llevar a cabo su labor; una de estas habilidades es la de contar con la capacidad de planificar.

      Es importante considerar como sinónimos programación y planificación puesto que ambos se refieren al esfuerzo de concretar aquello que perseguimos alcanzar  mediante la acción educativa, así como a la organización del plan de acción  que se debe llevar a cabo para su logro.
      Llevar a cabo una programación del proceso supone establecer una guía de acción de la enseñanza a la vez que permite al maestro actuar con mayor seguridad y confianza en su quehacer diario.

      La dinámica del día a día en el aula es frenética, no nos permite ir planificando sobre la marcha; de ahí que sea necesario que la programación se lleve a cabo previamente. Además, dicha programación ha de entenderse como una actividad de reflexión que supone “pensar la práctica”.

INTERNAL LOCUS OF CONTROL

      Esta expresión, que en español podría traducirse como lugar de control interno, se refiere a asumir la responsabilidad de lo que hacemos y las consecuencias que se deriven, sin echar la culpa a los demás.

      Este término viene reflejado en el documento “Características y actitudes de los profesores que mantienen una buena relación con los alumnos” y he querido reflejarlo en mi blog ya que me parece que es un aspecto muy interesante que está presente tanto en la labor del docente como en el esfuerzo del alumno.

      Como buenos docentes deberíamos asumir la responsabilidad que supone nuestro quehacer y las consecuencias que se derivan del mismo. En relación a esto me gustaría hacer referencia a aquellos profesores que tienen fama de suspender mucho. Una cuestión importante que se podría plantear es, cuando un profesor analiza los resultados de la evaluación y observa que hay más suspensos que aprobados, ¿no debería analizar su práctica para detectar qué está haciendo mal? Con esta pregunta no me estoy refiriendo al nivel universitario. Igualmente de importante es analizar los resultados de la evaluación cuando los resultados son otros, no olvidemos que evaluamos para mejorar el proceso de enseñanza y el de aprendizaje.

RESUMEN DEL DOCUMENTO: “Características y actitudes de los profesores que mantienen una buena relación con los alumnos”.

      El documento deja clara una idea fundamental: el profesor ideal, no existe. Es importante considerar que hay muchas formas de ser un buen profesor, de mantener una buena relación con los alumnos,…

      El buen profesor visto por los alumnos.

      Es necesario destacar que dependiendo de la edad de nuestros alumnos, las características que atribuyen a un buen profesor serán diferentes. Así, los más pequeños se fijan en el aspecto físico de sus profesores, mientras según van creciendo, hacen mayor hincapié en las habilidades didácticas. Del mismo modo, los distintos estudios concluyen que son los propios alumnos quienes señalan que los buenos profesores son muy distintos entre sí.
      No podemos olvidar que es importante que conozcamos la percepción de buen profesor que tienen nuestros alumnos ya que nos permitirá entrar mejor en su mundo.

      Características personales.

      El ser ordenados, perfeccionistas,…son rasgos deseables en cualquier persona independientemente que sea o no profesor. Asimismo, es necesario que potenciemos lo más positivo de nosotros mismos, de ahí que tengamos que reflexionar acerca de nuestro rol como docentes, es decir, intentaremos conocer mejor cómo somos para hacer mejor lo que hacemos.